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Los niños probaron los insectos comestibles y les encantaron

INSECTOS COMESTIBLES Y LOS NIÑOS

Los niños son el futuro y todo eso… sí, es algo que llevamos oyendo con extrema frecuencia desde que nosotros, que ahora peinamos canas, llevábamos pantalones cortos y las rodillas raspadas. Quizás sea por costumbre, o quizás es porque es una certidumbre tan absoluta que es completamente atemporal.

Nuestra sociedad necesita un cambio, uno muy profundo, nos va la supervivencia como especie en ello. Consumimos recursos como si dispusiéramos de dos planetas en lugar de uno solo. Y hay tantas alternativas que se nos ofrecen para poder cambiar cosas desde nuestra perspectiva de consumidor…

www.alimentandolainocuidad.comUna de ellas es replantearse la sostenibilidad de la cadena alimentaria, de cómo llegan todos esos productos al lineal del supermercado, y una alternativa viable es el uso de los insectos comestibles como fuente de proteínas de alto valor nutritivo. Todos los estudios relacionados con el consumo de insectos versan sobre los prejuicios de la sociedad occidental a aceptarlos como alimento. Estos estudios se han basado en poblaciones jóvenes o adultas, sin embargo, si alguien decidiera investigar sobre la aceptación de los insectos como alimento en la infancia, otro gallo nos cantaría…

Os pongo en situación:

Jueves. Salida del colegio. Vamos al parque. Me llevo los “bichos” de Bug and Bugs para que los prueben los padres.

– Mamá de Olivia, eso qué es? (Sí, cuando eres madre/padre pierdes tu nombre propio, si no lo has descubierto, lo harás si tienes hijos…)

– Son insectos comestibles.

– ¿¿Bichooooos?? Puaj, qué asco… ¿Me das?

– Claro! ¿Qué quieres probar? Gusano, saltamontes, grillo, grillitos sabor “cheese n’ onion”?

– Mmmmm… Un gusano!

– Pon la mano…

– ¡Está bueno! ¿Me das más? ¡Mirad! ¡¡La Mamá de Olivia tiene bichos!!!

¡Yo quiero!…

¡Dame a mí!…

Puaj! ¡Qué asco!

¡ Dame más!

¡¡Yo también los quiero probar!!

¡¡Están buenos!!

¡¡Yo quiero probar un saltamontes!!

– Sobretodo, sobretodo, chicos, sólo comáis insectos que han salido de la bolsa, si veis alguno en el suelo no se puede comer… (inocuidad ante todo)

Resultado del experimento: 90% de los niños entre 4 y 9 años han probado los insectos (después de decir ‘puaj’), sobre el 70% han dicho que no están mal, y sobre el 50% se han comido tres puñados… Validez científica: cero. Pero va a ser verdad que estos niños sí que son el futuro… A ver si los adultos no la fastidiamos completamente.

 

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