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Insectos comestibles, una dieta para el futuro hoy

Ya comemos chapulines y arañas en España

Los insectos comestibles comenzaron a aparecer en televisión, radio y prensa a principios de este año debido a los cambios en las regulaciones europeas en cuanto a Novel Food se refiere, abriendo una puerta a su comercialización en España, permitiendo todo un mundo de experiencias culinarias diferentes, sanas y de cría sostenible.

Países  como México ya los consumen desde épocas prehispánicas hasta el día de hoy, siendo algunos de estos insectos verdaderas exquisiteces, como pueden ser los escamoles (también llamado el caviar mexicano), los gusanos blancos comestibles de maguey (que pueden llegar a costar 800$ por kilo), jumiles, hormigas chicatanas, chapulines y muchos más.

¿Qué insectos son comestibles para el ser humano?

Aunque varía mucho entre las distintas fuentes, se estima que a nivel mundial se consumen entre 1600 y 1900 especies de insectos, siendo en algunos casos la fuente principal (y única) de proteínas para muchas personas.

La FAO es uno de los mayores defensores de la entomofagia como alternativa sana para proporcionar alimento  sostenible a una población mundial que se espera será de 9 billones de personas para 2050.

Según esta misma organización, los insectos más consumidos son: saltamontes, huevos de termita, larvas de escarabajo y abeja, los gusanos de seda y las orugas.

Otros bichos que forman parte de la dieta de muchos entomófagos en el mundo son: escorpiones, grillos, langostas, avispas, cigarras, hormigas y un larguísimo etc.

¿Qué nutrientes aportan los insectos comestibles?

Los bichos comestibles tienen un alto valor nutricional

El incluir insectos en tu alimentación proporciona alimento de alta calidad, así como un alto grado de energía a la hora de afrontar tus retos deportivos.

100 gramos de insectos exceden los  minerales y vitaminas que necesita una persona diariamente. Adicionalmente aporta más proteína de calidad que los diferentes tipos de carne y proporciona grasas sanas que requiere tu cuerpo.

Por ejemplo, si consumiéramos 100gms. de  grillos nos aportarían 60 gms de proteína, mientras que un filete de vacuno sólo 20gms.  A su vez nos daría el 20% de la fibra que necesitaríamos diariamente.

La harina de grillo

Los beneficios de la harina de grillo son muchos y diversos y dan para un desarrollo extenso, pero resumiendo las principales podemos decir que nos proporcionan un alto grado de proteína de alta calidad (esencial para el desarrollo muscular), tienen un alto grado de fibra, no tienen gluten, es rica en aminioácidos esenciales y vitamina V12.

¿A qué saben los insectos que se comen?

SAL DE MAGUEY Y NARANJA PARA ACOMPAÑAR UN VASO DE MEZCAL
SAL DE MAGUEY PARA ACOMPAÑAR UN VASO DE MEZCAL.

Aquí hay tantos sabores como insectos, pero si hablamos de los más comunes y que se consumen en muchas partes del mundo, normalmente se asemejan a frutos secos cuando los pruebas por primera vez.

Los grillos tienen sabor un almendrado y se pueden comer solos o añadirlos (por ejemplo) a un postre para darle ese plus de sabor.

Los mealworm (gusanos de la harina) saben a patata, aunque hay empresas que les agregan diversos condimentos para cambiar su sabor. Por ejemplo ajo y finas hierbas.

El chinicuil, más conocido como gusano de maguey, que según dicen los mexicanos tienen un sabor similar al del chicharrón y los suelen comer en una tortilla (mexicana) con guacamole. También está la conocida como sal de gusano, que se prerara con chile, gusanos secados al sol y sal, todo bien molido, siendo un condimento para carnes y dándole un sabor especial al mezcal y la cerveza.

¿Se pueden consumir insectos comestibles para bajar de peso?

Al no tener gluten, el consumo de insectos en tu dieta habitual ayuda a mejorar la digestión, aportando una gran cantidad de nutrientes a tu cuerpo de manera sana y natural.

En el caso de los grillos, contienen muchas menos calorías que la carne de vacuno. Si hacemos el cálculo en base a 100gms de cada alimento, la proporción es de  121 contra 288 de la carne.

Por tanto comer insectos es sano y además permite bajar de peso.

¿Cómo se crían los insectos comestibles?

Al igual que cualquier alimento de los que consumimos legalmente, los insectos pasan por toda una serie de controles que regulan su cría, marcan la trazabilidad del producto y por tanto que sean totalmente seguros para su consumo.

Cada vez hay más empresas con altos niveles de tecnificación que establecen métodos de fabricación con controles de calidad muy exigentes, de cara a ofrecer un producto excelente y asegurar una alta producción en un espacio muy reducido y minimizando el impacto ecológico.

¿La cría de insectos comestibles es sostenible?

GENERACIÓN DE CO2 POR KILO DE ALIMENTO GENERADO POR TIPO DE GANADERÍA
GENERACIÓN DE CO2 POR KILO DE ALIMENTO GENERADO POR TIPO DE GANADERÍA

¡Por supuesto! Mucho más de los que te imaginas. Te damos varios ejemplos que te sorprenderán:

Para generar un kilo de carne de vacuno se necesitan 9.400 litros de agua; para un kilogramo de alimento de grillo sólo 3,8 litros.

Para obtener un kilo de carne de cerdo, lanzamos a la atmósfera 1.130 grs de CO2, para un kilo de grillo sólo 1 gramo.

Si queremos producir un kilo de carne de pollo tendremos que dedicar 45 metros cuadrados de terreno, mientras que para uno de grillo nos basta con una tercera parte de eso.

¿Cómo se prepararan estos deliciosos bichillos?

Desde los más deliciosos platos con insectos en restaurantes de alta cocina (Punto MX en Madrid por ejemplo) hasta recetas de postres con insectos, existe una inmensa variedad de formas de cocinarlos e incorporarlos a recetas que comemos habitualmente.

La cocina con insectos va haciéndose un hueco a todos los niveles y restaurantes como Insects in the Backyard en Bangkok, del chef Mai Thitiwat, apuestan por ello como una forma de diferenciarse, aprovechando productos locales y de cría sostenible, haciendo platos maravillosos, innovadores y con la experiencia de muchos años trabajando en restaurantes de renombre.

Pero si eres de los que no se complican mucho e igualmente quiere disfrutar de los bichos puedes preparar la pasta con harina de insectos o incluir grillos, saltamontes o ambos a tu pizza para darle un toque crujiente y añadir proteína sana a la misma.

Otra forma de probarlos es usarlos como snack sano y saciante. Por ejemplo unos tenebrios con ajo y finas hierbas o darle un toque especial a tu cerveza agregándole sal de gusano blanco de maguey

¿Dónde comprar los mejores insectos comestibles?

La entomofagia, que no es más que el hábito de comer insectos en nuestra dieta, es una práctica que va en auge a nivel mundial y

Bug and Bugs, tienda de insectos comestibles
Bug and Bugs, tu tienda de insectos comestibles

cada vez más emprendedores están enredados en crear nuevos productos tales como deliciosa pasta con harina de insectos, las mejores barritas proteicas y energéticas con harina de grillo (ideales para adelgazar de forma sana por su capacidad saciante),  grillos y tenebrios con diversos sabores.

Empresas como Carrefour vende insectos, los que puedes comprar en sus establecimientos  a precios que van desde los 2€, pero actualmente con poca variedad.

Comprar insectos comestibles en Barcelona es posible en el Mercado de la Boquería, donde puedes conseguir chapulines, grillos, hormigas culonas, tarántulas, escarabajos comestibles y demás.

Si deseas vivir la experiencia de la entomofagia (comer insectos) en Madrid tienes la opción del restaurant Punto MX, que desde hace años sirve deliciosos platos con insectos que son auténticas delicatesen en la comida mexicana. Importante destacar que tiene dos Soles Repsol y una Estrella Michelín en su haber.

Principales países consumidores de insectos

Como dijimos al principio, en el mundo hay cientos de millones de personas cuyo principal aporte de proteínas está basado en el consumo de insectos comestibles, siendo en muchos casos exquisiteces, tal como podría ser en el mundo occidental el caviar iraní.

Vamos a ver algunos ejemplos de cómo es la entomofagia en las diversas regiones del mundo.

Insectos que se comen en África

Comer insectos en diversos países africanos es una práctica común y además imprescindible para la salud de los habitantes de esa zona. Veamos dos ejemplos concreto

Insectos comestibles en Ghana

Junto a una dieta rica en batata, mandioca y plátano, el picudo rojo se hace un hueco. Su sabor es dulce y se sirven fritos o acompañando la sopa.

Este insecto representa una fuente proteína, fibra y sobretodo hierro, indispensable para evitar la anemia que sufre más del 70% de los niños de menos de 2 años en ese país. También es un nuevo mercado para los pequeños productores, que quieren llevarlo al gran consumo y erradicar la imagen que puede haber en las ciudades, donde se piensa que el consumo de insectos es cosa de pobres, cuando es una alternativa muy sostenible para alimentar de forma sana a la población.

Bichillos que se comen en el Congo

El consumo de bichos es habitual y han estado muchos años entre los platos más populares del Congo. Como tapa en los restaurantes o en celebraciones especiales, a la barbacoa  y acompañados con limón, pimiento picante y cebolla. Sano, natural y delicioso.

Es normal en el mercado de  Kinsasha conseguir grillos, termitas y gusanos como un producto más, totalmente inmerso en la dieta de los ciudadanos de este inmenso país de más de 2,3 millones de kilómetros cuadrados. 

Insectos que se comen en América, donde la entomofagia es milenaria

Los panas de Venezuela comen…

Araña mona que presenta el chef Nelson Méndez.
Araña mona que presenta el chef Nelson Méndez.

Aunque no es un país donde sea común el consumo de insectos en la dieta humana de forma habitual,  hay algunos ejemplos de bichos que son auténticas exquisiteces en ciertas regiones del país, especialmente las zonas habitadas por etnias indígenas.

La araña mona o araña Goliat es un “bichillo” que puede llegar a medir 25 cms si estiramos sus patas.  Las tribus Piaroa y Yanomami comen asadas sus patas y cabeza.  El chef Nelson Méndez, gran conocedor de este tipo de productos, la prepara una “chupeta” (el equivalente a piruleta en Venezuela) de araña.

El gusano de moriche (que es una palma donde se consiguen dichos gusanos) es comido por los indios Warao, quienes lo preparan asado , desechando la cabeza y comiendo el resto.

Las hormigas limoneras, que son hormigas cortadoras de hojas, aportan un alto grado de calorías y se pueden comer frescas o dándoles un sútil toque de calor para sacar su olor y potenciar su sabor ácido. Se añaden a bombones y como toppings para helados.

Los cuates de México comen…

Escamoles, el caviar mexicano
Escamoles, el caviar mexicano

Los insectos están totalmente integrados en la cultura gastronómica mexicana, y así ha sido desde épocas prehispánicas, existiendo opciones de los más baratas y populares, hasta verdaderas exquisiteces que sólo están al alcance de ciertos bolsillos.

En el país azteca se consumen muchas especies, entre la que más están los chapulines, acompañados de una buena salsa de chile piquín. Ideales para los que buscan una “botanita” (tapa) fuera de serie.

Escamoles, también conocidos como el caviar mexicano, son larvas con un sabor ligeramente dulce, muy utilizadas en la alta cocina.

El gusano de maguey es crujiente y salado, ideal para acompañar una delicioso taco y todo ello aderezarlo con una salsa picante de las muchas que hay en México.

Los garotos do Brasil

En el vasto territorio de Brasil se comen insectos muy variados. Entre ellos tenemos la hormiga reina, que se recolecta durante octubre y noviembre, cuando sale del escondite y los lugareños las fríen o las bañan en chocolate.

Al igual que en muchos otros países, los saltamontes son parte muy importante de la dieta de los indígenas, como por ejemplo los de la zona del Mato Grosso. Estos se comen tostados o en polvo al menos una vez al día.

Otro ejemplo son las termitas, que es el complemento necesario para los indígenas  cuando la caza escasea o no hay fruta suficiente debido a la sequía.

Insectos que se comen en Asia

El consumo de insectos en Tailandia, líder mundial de la industria

Según Patrick Durst (un alto cargo de la FAO para Asia y el Pacífico) “Tailandia ya es el líder global respecto de la industria de insectos comestibles”.

En este país asiático se consumen unos 200 tipos de insectos, estando totalmente integrados en la alimentación, principalmente en el norte del país, pero cada vez es más normal verlos en Bangkok. Es habitual ver carritos ambulantes que ofrecen saltamontes, grillos, alacranes, cucarachas, polillas, gusanos y así una inmensa lista de posibilidades para quitar el hambre entre horas.

Los tailandeses y turistas con ganas de probar nuevas experiencias compran estos bichillos para saciar el hambre, y los segundos para sacar la foto de rigor y contar nuevas y épicas experiencias a la vuelta a casa.

Por otro lado tenemos los insectos en la alta cocina, como la que desarrolla Insects in the Backyard, del que hablamos anteriormente en otro post.

Japón, tradición de la entomofagia mezclada con alta tecnología

variedad de comida japonesa con insectos comestibles
Comida japonesa con insectos comestibles

Los nipones consumen una gran cantidad de bichillos en su dieta, tanto insectos fritos como en postres diversos.

Algunas de las preparaciones entomófagas que hemos conseguido para “el país del sol naciente” son: larvas de avispa cocidas (hachi-no-ko), arroz con saltamontes fritos (inago), cicadas fritas, galletas de arroz con avispas.

Uno de los mayores impulsores de las recetas con insectos en Japón es el chef Shoichi Uchiyama, quien experimenta recetas diversas con estos bichillos y ha publicado un libro de 256 páginas con recetas deliciosas.

Insectos que se comen en Europa: la entomofagia en el viejo continente

FUSILLI JIMINI´S CON ALBAHACA Y PROTEÍNAS DE HARINA DE INSECTOS
FUSILLI JIMINI´S CON ALBAHACA Y PROTEÍNAS DE HARINA DE INSECTOS

Aunque es algo mucho más reciente, la entomofagia en Europa está creciendo de manera constante desde hace ya varios años y representa un mercado que cada vez factura más, accediendo mayor cantidad de emprendedores con propuestas sanas, saludables y sostenibles.

En general el mercado viene de la mano de empresas más reguladas y con productos que tienen cierto proceso previo, tales como insectos deshidratados con sabores diversos, barritas energéticas y proteicas con harina de grillo, pasta con harina de insectos, y largo etc.

Países como Francia, Suiza y Holanda, apuestan fuertemente por este tipo de alimentación basada en insectos comestibles como una alternativa a la explotación de los recursos naturales, necesaria para frenar el calentamiento global y la contaminación que genera la ganadería tradicional.

Insectos que se comen en Oceanía o comer bichos en la tierra de los canguros

Además de encontrar insectos gigantes y muy curiosos, también hay otros que son consumidos por los australianos desde hace muchos años

Los aborígenesadoran las larvas de gusanos witchetty en su alimentación, considerándolos una delicia gastronómica. Son para ellos

Insecto palo Goliath
Insecto palo Goliath

una fuente proteína y fibra de los más saludable.

Y aunque no es comestibles (o quizás si…) tenemos el  insecto palo goliath que es otro habitante de tierras australianas.  Son más grandes que la palma de una mano adulta y suelen  pueden camuflarse con el entorno de la planta, aprovechando su color verdoso.

Insectos usados de forma medicinal para curar enfermedades

Y es que estos bichos no dejan de sorprendernos en cuanto a lo útiles que son para la humanidad.

Según el artículo “Los insectos forestales comestibles, una fuente de proteínas que se suele pasar por alto” de Paul Vantomme, los insectos son muy útiles desde la antigüedad para curar heridas, infecciones y demás problemas de salud comunes en civilizaciones antiguas e incluso algunas se siguen utilizando en nuestros días en zonas rurales y con poco acceso a medicamentos.

Según la Sociedad Internacional de Bioterapia, la hormiga carpintera era  utilizada para suturar heridas: se acercaba una hormiga de forma que mordiera los bordes de una herida y con sus mandíbulas cerrase la misma. Luego se secciona la cabeza, sirviendo como sutura. Esta práctica se sigue usando a día de hoy en zonas del África subsahariana.

Las larvas vivas de moscas azules son usadas para limpiar heridas infectadas ya que secretan jugos digestivos que disuelven los tejidos enfermos, eliminándolos juntos a las bacterias.

En Nepal y Tíbet, las orugas momificadas (estas mueren debido a un hongo parásito) son recolectadas y vendidas en  Tíbet y China como tónico.

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